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Reproducción en las tortugas del género Testudo

En este artículo os explicaremos el proceso de cría de las distintas especies de tortugas que componen el género Testudo: proceso de puesta, incubación, eclosión y mantenimiento de las crías.

 
Cortejo y cópula


La primera época de cortejo en las tortugas mediterráneas la podemos observar entre los meses de marzo y mayo. Esta época coincide con la salida de la hibernación de los ejemplares reproductivos, por lo que se recomienda proveer a estos animales de mucha comida para que puedan recuperar fuerzas rápidamente y realizar el proceso de cortejo y cópula sin problemas (el desgaste energético en esta época es bastante elevado).
La segunda época de cortejo suele ser entre agosto y septiembre, aunque en este caso las hembras no procederán a realizar las puestas, si no que guardarán el esperma del macho para poder realizar las primeras puestas del año siguiente (en libertad no tienen la seguridad de encontrar un macho en todas las épocas de cría, por lo que se aseguran de poder tener descendencia de todas formas).
En tortugas mantenidas en terrario todo el año (como se recomienda para las Testudo kleinmanni) las épocas de reproducción pueden variar, ya que dependerán de la temperatura y humedad con que se las mantenga a lo largo del año.

La época de cortejo, pero, viene totalmente condicionada por factores climáticos, y en concreto por la temperatura ambiental. Por lo tanto en años en que la primavera sea muy fría y lluviosa (como en el 2008), la época de puestas puede retrasarse e incluso es posible que la cantidad de puestas se reduzca considerablemente.

Durante el cortejo el macho perseguirá a la hembra por todo el recinto, mordiéndole las patas trasera y delanteras, así como la cabeza, y dándole golpes con la parte anterior de su caparazón (estos golpes son bastante fuertes, y pueden oírse desde algunos metros de distancia).
Cuando la hembra se deje montar el macho se situará detrás de ella y procederá a montarla, sujetándose con sus uñas delanteras a su caparazón. El plastrón cóncavo del macho facilita la cópula, ya que le permite quedarse mejor sujetado al caparazón abombado de la hembra. Durante la cópula el macho emite fuerte gritos que pueden oírse desde lejos.

Los machos pueden llegar a ser muy agresivos y pueden estresar a las hembras del grupo. Por eso siempre se recomienda una proporción de 1 macho para cada 3 ó 4 hembras y también es conveniente que en el recinto haya barreras visuales (troncos, arbustos, rocas, ...) y escondrijos para que las hembras puedan evitar los machos cuando lo crean conveniente.
Durante el cortejo es probable que por causa de los mordiscos de los machos alguna hembra sufra heridas en sus patas o cabeza. Deberemos tratar estas heridas convenientemente para evitar que puedan infectarse.
 
Reproducción Testudo graeca Cortejo Testudo marginata
Dos machos de Testudo graeca golpeando a una hembra con sus caparazones Macho de Testudo marginata mordiendo la cabeza de la hembra durante el cortejo
Dos Testudo graeca copulando El plastrón cóncavo del macho facilita la sujeción durante la cópula. En la imagen, dos Testudo graeca
Reproducción Testudo kleinmanni
El macho profiere fuertes gritos durante la cópula Un macho de Testudo kleinmanni monta esta hembra, mientras que otro ejemplar intenta morderle las patas y la cabeza a la hembra (Foto cedida por Fernandograeco)
Reproducción Testudo hermanni
Dos ejemplares de Testudo hermanni hermanni copulando Aunque los machos de las Testudo hermanni son de menor tamaño consiguen mantenerse sujetos a las hembras sin problemas (Foto cedida por Tortugamax)
Reproducción Testudo marginata  
Dos ejemplares de Testudo marginata de gran tamaño copulando (Foto cedida por Tortugamax)  


 
Puesta de huevos


Entre los meses de mayo y junio las hembras procederán a realizar las puestas (habitualmente 5-6 semanas después de la cópula). Durante la semana anterior a la puesta la hembra estará muy nerviosa, moviéndose mucho por el recinto e incluso haciendo pequeños agujeros para analizar si la zona es adecuada para realizar la puesta.

Buscarán una zona del recinto levemente inclinada para evitar que pueda inundarse en épocas de lluvias, y habitualmente (siempre y cuando el recinto lo permita) con orientación sur para aprovechar el mayor número de horas de sol del día (la temperatura proveniente de la radiación solar es indispensable para la correcta evolución de la puesta). Las hembras también se guían por la vegetación de la zona, ya que puede que aprovechen la protección de un pequeño arbusto para realizar la puesta o pueden buscar zonas alejadas de grandes árboles para evitar que pudieran tapar los rayos solares.
La hembra realizará un agujero de unos 8-10 cm de profundidad con sus patas traseras, ablandando la tierra con su propia orina. Una vez que vean que el agujero es adecuado (lo que puede comportar más de una o dos horas), expulsarán los huevos dejándolos caer al nido directamente. Con sus patas traseras pueden reubicar los huevos con leves golpes para aprovechar mejor el espacio del nido.
Una vez puestos todos los huevos la hembra volverá a tapar el nido con la tierra que había sacado, finalizando el proceso con algunos golpes con las patas y el caparazón que hagan que la tierra quede bien firme.
Cada hembra suele realizar entre 1 y 4 puestas, y lo más habitual es que lo hagan a lo largo de la mañana. Entre la primera y la segunda puesta suelen pasar unos 30 días en Testudo hermanni y unos 15 días en Testudo graeca, aunque estos valores pueden verse alterados por factores externos (humedad, temperatura, ...).

- Las Testudo hermanni pueden realizar puestas de entre 3 y 8 huevos, aunque lo habitual son entre 3 y 5. La subespecie Testudo hermanni boettgeri puede realizar puestas de hasta 12 huevos.
- En Testudo graeca lo habitual es encontrar puestas de 3-7 huevos.
- En las Testudo ibera las puestas suelen constar de unos 6-8 huevos.
- En Testudo marginata las puestas suelen ser de entre 4 y 12 huevos, pero la media suele ser de 8 huevos.
- Las Testudo kleinmanni suelen realizar puestas de 1-3 huevos, aunque se han observado puestas de hasta 5 huevos. 

Hay que tener siempre en cuenta que las hembras más jóvenes siempre realizan un menor número de puestas, y en cada una de ellas hay también un número menor de huevos que la media. En hembras adultas que lleven muchos años aclimatadas a un recinto el número de puestas podría llegar a ser de hasta 5, y el número de huevos en cada una podría ser bastante elevado (por ejemplo en Testudo graeca podría llegar a ser de 7 huevos).
El número de huevos por puesta será siempre mayor en las primeras puestas del año, e irá decreciendo sucesivamente.

Se ha dado el caso que al modificar los ejemplares de un grupo reproductivo (en concreto al sacar las hembras dominantes) una hembra adoptará el rol de hembra dominante, por lo que dedicará la mayor parte del tiempo en controlar su territorio y plantar cara al resto de hembras. En este caso es frecuente que la nueva hembra dominante ese año realice una única puesta o incluso no realice ninguna, ya que ha dedicado su tiempo y energía a controlar el territorio y no a copular.
 
Hembra de Testudo graeca realizando la puesta (Foto cedida por LucioBar) Nido desenterrado (Foto cedida por LucioBar)
 
Es importante sacar rápido los huevos del nido si se tiene la intención de incubarlos artificialmente (Foto cedida por LucioBar)  



 
Incubación de la puesta


Una vez realizada la puesta el cuidador de la tortuga se encuentra ante la opción de dejar que los huevos se incuben de forma natural o bien incubarlos de forma artificial.
Si la puesta se ha realizado en una parte del recinto adecuado y el clima donde se mantienen las tortugas es óptimo (similar al clima de su hábitat original) podemos decidir no manipular la puesta y dejar que siga su curso natural. En este caso las crías nacerán entre agosto y septiembre, habitualmente cuando ha habido alguna tormenta veraniega y vuelve a salir el sol después (la tierra queda más blanda).
Muchos cuidadores llegados los meses de agosto y septiembre riegan con una manguera el recinto de vez en cuando para favorecer el nacimiento de las crías.
En nidos puestos de forma tardía (en julio o agosto) o en el caso de que ese año el mes de septiembre sea anormalmente frío y lluvioso, es posible que las tortugas realicen el letargo invernal dentro del nido, por lo que esperarán en nacer a que llegue la primavera siguiente. En este caso las crías sale del huevo entre aeptiembre y octubre pero se mantienen dentro del nido para evitar el frío exterior.
 
Nacimiento tortuga mediterránea
Pequeña Testudo hermanni saliendo del nido 5 Testudo hermanni salidas de un mismo nido


Si se quiere incubar los huevos de forma artificial se deberán sacar del nido cuanto antes mejor, para evitar posibles golpes. Durante su manipulación nunca deben voltearse, por lo que se recomienda marcar una cruz con lápiz en la parte superior del huevo (así no pedemos nunca de vista la parte que debe estar orientada hacia arriba). Si la puesta se ha realizado en el mismo día no ocurriría nada si se voltean los huevos (de hecho cuando la hembra los pone, caen rodando y su posición final dependerá del suelo y del resto de huevos que haya en el nido), aunque de todas formas se recomienda una manipulación muy cuidadosa, ya que en muchas ocasiones no se conoce exactamente el día y la hora de la puesta.
Deberemos poner estos huevos en pequeños recipientes con vermiculita húmeda dentro de una incubadora (puede ser una incubadora especial para reptiles o una incubadora casera).
Deberemos mantener la incubadora a una temperatura y humedad muy constantes:
- Para las Testudo ibera y Testudo graeca se recomienda una temperatura de incubación de entre 27ºC y 33ºC. A menos de 30ºC nacerán mayoritariamente machos, y a partir de 30'5ºC nacerán hembras (generalmente se recomienda la incubación a unos 31ºC, ya que de esta forma las pequeñas oscilaciones de temperatura no dañarán las futuras crías). En temperaturas intermedias pueden salir ejemplares de ambos sexos. La humedad deberá rondar el 75-80 %. Las crías nacerán pasados 60-80 días.
- Para Testudo hermanni se recomienda una temperatura de incubación de 27 a 33ºC. A más de 31'5ºC nacerán hembras y a menos de 30ºC nacerán machos. La humedad deberá rondar el 75-80 %. Las crías nacerán pasados 60-80 días.
- Para Testudo marginata y Testudo weissingeri no se han determinado las temperaturas que producen machos o hembras, por lo que se recomienda una incubación a unos 31ºC y al 65-80 % de humedad. Las crías nacerán pasados 60-70 días.
- Para Testudo kleinmanni se recomienda una temperatura de incubación de 31ºC al 75-80 %. Las crías nacerán pasados unos 85-100 días.

Se considera que el rango de temperatura que puede tolerar el embrión es 24-35ºC. Eso significa que a temperaturas inferiores o superiores los embriones morirán.
 
Incubación huevos de tortuga
Incubadora especial para reptiles llena de puestas de tortugas del género Testudo (Foto cedida por LucioBar) Pequeño recipiente con huevos sobre vermiculita, ubicado dentro de una incubadora (Foto cedida por LucioBar)



 
Nacimiento de las crías


Una vez ya se ha formado el embrión y la tortuga está completamente formada procederá a salir del huevo. Los neonatos poseen una pequeña protuberancia en el pico llamado carúncula o diente de huevo, que les permite romper el cascarón desde su interior más fácilmente. A los pocos días de nacer esta protuberancia desaparece.
Este tipo de tortugas se desarrollan en el huevo de forma que están dobladas hacia delante (adaptándose a la forma del huevo). Después de nacer, a las pocas horas, ya van recuperando la forma adecuada.
Al nacer estas tortugas tendrán todavía presente el saco vitelino. En pocos días lo absorberán totalmente y cicatrizarán el ombligo hasta no dejar ni rastro del saco vitelino.

 
Primera cría rompiendo el huevo (Foto cedida por LucioBar) Nacimiento de crías de Testudo graeca (Foto cedida por Chache)
Esta cría de T. graeca está empezando a romper el huevo Testudo graeca en el huevo (Foto cedida por Chache)
Tortuga mora naciendo Nacimiento Testudo graeca
Cría de Testudo hermanni naciendo (Foto cedida por Natus) Este ejemplar está empezando a sacar las patas para ayudarse a romper el cascarón (Foto cedida por LucioBar)
Pueden pasar varias horas hasta que las tortugas salgan completamente del huevo (Foto cedida por LucioBar) Si el huevo ha estado en contacto con algo rígido y se deforma levemente, la tortuga nacerá con la misma forma del huevo. A los pocos días, pero, recuperará la forma normal. (Foto cedida por LucioBar)
Este neonato de Testudo graeca no es mucho más grande que una moneda de euro (Foto cedida por LucioBar) Al nacer pueden medir menos de 3 cm (Foto cedida por Natus)
Cría de tortuga mora Cría de Testudo graeca
En el interior del huevo estas tortugas se mantienen dobladas hacia delante. A las pocas horas de nacer se van "aplanando" y cogiendo la forma correcta (Foto cedida por LucioBar) En este ejemplar podemos ver como ha acabado de absorber el saco vitelino y ya está cicatrizando su ombligo (Foto cedida por LucioBar)
Neonato de Testudo graeca (Foto cedida por Chache) En esta imagen se puede observar claramente el "diente de huevo" al final del pico (Foto cedida por Chache)


 
Cuidado de las crías


Deberemos comprobar que las crías vayan absorbiendo sin problemas el saco vitelino, y controlar también que cicatrice sin problemas (podemos desinfectarlo con Betadine). Para la correcta absorción del saco deberemos mantener las tortugas los primeros días en un recipiente con temperatura controlada con un substrato que consista en un trozo de papel de cocina o una bayeta, siempre húmedos y limpios. La humedad permite que el saco vitelino no se seque, y por lo tanto las tortugas puedan absorberlo totalmente.
A los 3-4 días de haber absorbido totalmente el saco vitelino ya suelen empezar a aceptar comida. A partir de este punto podemos mantener ya las crías en un terrario como el descrito en este artículo: Terrario para crías de Testudo
 
Cría de Testudo kleinmanni
Dos neonatos de Testudo graeca (Foto cedida por Chache) Cría recién nacida de Testudo kleinmanni sobre un substrato de papel húmedo (Foto cedida por Fernandograeco)
Tortuga mediterránea - Testudo hermanni  
Los neonatos tienen un tamaño muy reducido, incluso comparados con un caracol. En la foto, una pequeña Testudo hermanni (Foto cedida por Natus)  

 

Bibliografía consultada:
- BROTÓNS, Nicasio (2007) - Las tortugas como animales de compañía. Consulta de Difusión Veterinaria, Castellón.
- HERZ, Mario (2007) - Testudo marginata. La tortuga almenada. Reptilia Ediciones, Barcelona.
- HIGHFIELD, A.C. (1996) - Practical Encyclopedia of Keeping and Breeding Tortoises and Freshwater Turtles. Carapace Press, London.
- PURSALL, Brian (2002) - Tortugas terrestres mediterráneas. Ed. Hispano Europea, Barcelona.
- RUBIO CALÍN, Ginés (2006) - Tortugas terrestres en cautividad. Ed. Egartorre, Madrid.
- SOLER MASSANA, Joaquim / MARTÍNEZ SILVESTRE, Albert (2005) - La tortuga mediterrània a Catalunya. Ed. L'Agulla, Tarragona.
- VETTER, Holger (2006) - La tortuga mediterránea. Testudo hermanni. Reptilia Ediciones, Barcelona.

Agradecimientos:
Quiero agradecer a los compañeros que nos han cedido estas impresionantes imágenes, al igual que a todos los criadores que con sus comentarios y opiniones nos han ido dando información de forma indirecta.
Quiero agradecer también a LucioBar y a Murziano que nos hayan dado datos precisos sobre las especies que crían, además de haber revisado el artículo a conciencia.

 
Artículo escrito por: Enric Pàmies

 


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