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Piramidismo (Pyramiding) y otras deformaciones en el caparazón de las tortugas

En este artículo trataremos en profundidad las distintas deformaciones de caparazón que suelen producirse en las tortugas
 

Piramidismo (Pyramiding)


Introducción
Por desgracia este tipo de deformación es bastante frecuente entre las tortugas criadas en cautividad.
Esta deformación se produce básicamente en tortugas terrestres, y podremos identificarla por un crecimiento en forma de pirámide de los distintos escudos del caparazón de una tortuga. Este tipo de deformación produce un crecimiento más rápido de los escudos que no de los huesos del propio caparazón, por lo que los órganos internos quedan atrapados en un espacio demasiado reducido.
Siempre se había considerado que el único causante de esta deformación era el exceso de proteínas en la alimentación de las tortugas o bien el exceso de alimentación, pero se ha demostrado también que la falta de humedad ambiental produce este crecimiento deformado. La falta de calcio y de sol puede favorecer este tipo de enfermedad.

Especies más afectadas
En general las especies que crecen de forma más rápida suelen padecer este tipo de enfermedad. Entre estas especies cabe destacar la tortuga de espolones (Centrochelys sulcata) y la tortuga leopardo (Stigmochelys pardalis).
Algunas especies del género Testudo pueden padecer también este tipo deformaciones, pero se da con más frecuencia entre los ejemplares mantenidos en terrarios. Los animales que viven en recintos al aire libre suelen tener una mayor humedad ambiental y una alimentación más equilibrada, ya que pueden alimentarse de plantas silvestres.
A parte de estas especies, podremos encontrar este tipo de deformación básicamente en especies de tortugas terrestres.
Hay que tener en cuenta también que algunas especies ya tienen de por si el los escudos del caparazón con cierta forma cónica, como por ejemplo Geochelone elegans o Astrochelys radiata.

Cómo evitarlo
Para evitar el piramidismo deberemos seguir tres reglas fundamentales:
- Dar a nuestras tortugas el alimento más adecuado para ellas. En tortugas terrestres deberemos saber exactamente qué debe comer cada especie, para evitar la ingesta de una cantidad demasiado elevada de proteínas.
- No alimentar de forma excesiva nuestras tortugas. Si se las alimenta varias veces al día y con una gran cantidad de alimento (aunque se trate de los alimentos adecuados) podemos provocar un crecimiento excesivamente rápido de nuestras tortugas.
- Debemos evitar que en nuestros terrarios y recintos haya una humedad ambiental demasiado baja. Para aumentar la humedad ambiental bastará con rociar el terrario cada dos o tres días con un poco de agua. En especies que necesiten humedades más elevadas, como Chelonoidis carbonaria, deberemos pulverizar agua a diario. En el caso de Stigmochelys pardalis y Centrochelys sulcata no deberemos mantenerlas en un terrario de tipo desértico. El substrato a utilizar debería ser de algún tipo que retenga mejor la humedad que no la arena desértica (como por ejemplo coco-chips, cortezas, mantillo, ....).

Cómo curarlo
Se trata de un proceso irreversible, ya que no podemos "modificar" el crecimiento deformado del caparazón. Lo que sí podemos hacer es frenar este proceso para que no se agrave más, alimentando adecuadamente a nuestras tortugas y proporcionándoles unas instalaciones óptimas.
 

Cría de Testudo hermanni de tan solo un año de edad con principios de piramidismo debido a un crecimiento excesivamente rápido Chelonoidis chilensis con piramidismo (Foto cedida por Juan Alberto Matías)
Las Centrochelys sulcata crecen de forma muy acelerada, lo que puede provocar piramidismo Las Geochelone elegans suelen tener la forma de los escudos cónica, aunque el ejemplar de esta foto lo tiene más "piramidizados" de lo normal (Foto cedida por Antonio Alacalá-Zamora)
 
Los ejemplares de Stigmochelys pardalis suelen crecer también de forma muy rápida, por lo que habitualmente tienen los escudos con cierta forma cónica (Foto cedida por Emilio Calvo)  


 

Otras deformaciones en el caparazón de las tortugas


Introducción
No debemos confundir el piramidismo con otras deformaciones del caparazón que puedan padecer nuestras tortugas.
Por desgracia es también bastante habitual encontrar tortugas con el caparazón deformado. Este tipo de deformación se puede dar en tortugas de todo tipo, ya que sus principales causas suelen ser la mala alimentación, falta de calcio y falta de sol (o de luz uva/uvb).
Tanto la mala alimentación como la falta de luz provocan problemas serios de avitaminosis (de vitamina D3, por ejemplo), que suelen desencadenar en una mala absorción del calcio y por lo tanto un desarrollo deficiente del caparazón.
Estas deformaciones pueden ser de varios tipos (aunque todas vienen provocadas por el mismo problema):
- Crecimiento minorado de los escudos costales y vertebrales, mientras que los escudos marginales adquieren el tamaño habitual. Se observa una desproporción exagerada entre los distintos escudos.
- Crecimiento del caparazón en forma de silla de montar. La parte central o la parte trasera del caparazón queda a una altura mucho inferior a lo habitual.
- Compactación del caparazón. Podemos observar que el caparazón es menos largo de lo habitual y es más alto. Se observa que el cuerpo de la tortuga es más grande que el caparazón, lo que provoca una desproporción evidente.
- Crecimiento deformado de los escudos. En algunas ocasiones podemos observar un crecimiento deformado de los escudo marginales.

Especies más afectadas
Como ya hemos comentado, todas las tortugas pueden padecer estas deformaciones. Hay que recalcar, pero, que las especies que son más resistentes suelen ser las que presentan un mayor número de casos de deformación del caparazón. Entre estas especies encontramos las famosas tortugas de orejas rojas (Trachemys scripta elegans), entre otras muchas de su familia, además de los ejemplares mantenidos en zoos de todo el mundo de tortugas de Aldabra (género Dipsochelys).

Cómo evitarlo
Evitar este tipo de deformaciones, a priori, es bastante sencillo:
- Deberemos alimentar cada especie de forma adecuada, para evitar que le falten vitaminas
- Podemos complementar su dieta con complejos vitamínicos o calcio
- Nuestras tortugas deben tener luz directa del sol (sin cristales de por medio) a diario. En el caso contrario deberemos instalar en nuestro terrario lámparas con la proporción de luz uva/uvb adecuada

Cómo curarlo
Al igual que lo que sucede con el piramidismo, este tipo de deformaciones no tienen marcha atrás. La única opción es rectificar la alimentación de la tortuga en cuestión y la adaptación de sus instalaciones para proporcionar la luz adecuada, ya que de esta forma podremos evitar que se agrave la deformación además de evitar también que nuestras tortugas padezcan falta de vitaminas (que pueden provocar muchas otras enfermedades más graves).

No deberemos confundir este tipo de deformación con la presencia de escudos divididos o escudos múltiples.
 

Deformación de una gran Dipsochelys hololissa con deformación del tipo "silla de montar". Esta especie es muy resistente y habitualmente es mal alimentada en los parques zoológicos, lo que hace que tenga una grave avitaminosis sin llegar a enfermar ni morir. En esta Testudo marginata podemos ver un crecimiento minorado de los escudos vertebrales y costales, en proporción con los marginales.
Trachemys scripta elegans con deformación del tipo "compactación". Se puede observar el gran tamaño de cabeza y patas en comparación con el caparazón. Mismo ejemplar que en la fotografía anterior. Esta tortuga tiene un caparazón con el doble de altura de lo habitual.
 
Ejemplar de Trachemys scripta elegans con un crecimiento excesivo (en forma de sierra) de los escudos marginales. (Foto cedida por Jacqueline Rosario Boulouf)  



Bibliografía consultada:
- AVANZI, Marta / MILLEFANTI, Massimo (2004) - El gran libro de las tortugas. Ed. De Vecchi, Barcelona.
- BROTÓNS CAMPILLO, Nicasio J. (2007) - Las tortugas como animales de compañía. Ed. Consulta de Difusión Veterinaria, Castellón.
- RUBIO CALÍN, Ginés (2006) - Tortugas terrestres en cautividad. Ed. Egartorre, Madrid.

 

Infotortuga © 2005 - Enric Pàmies Pallisé
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