Taxonomía: El género Mauremys incluye 8 especies
distintas. Mauremys japonica es una especie muy vistosa y bastante
inusual entre los aficionados. No tiene subespecies. Especies similares: Estas tortugas tienen una coloración bastante inusual, pero pueden parecerse a otras especies de su mismo género o incluso con otras especies de su familia (Cyclemys, Ocadia, Annamemys, ...), aunque si se miran con detenimiento los distintos ejemplares se pueden diferenciar sin grandes problemas. Morfología: Tiene el caparazón de color
amarillento, aunque puede ser muy variable: amarillo oscuro, marrón (incluso
rojizo en algunos ejemplares) o amarillo claro con algunas manchas oscuras
al centro de los escudos. En las placas vertebrales se observan manchas
oscuras que resaltan una quilla con muy poco relieve. Su caparazón tiene
cierta forma de tejado, y en los escudos de los ejemplares adultos se marcan
claramente los anillos de crecimiento. Sus escudos marginales posteriores
suelen estar un poco dentados.
Dimorfismo sexual: Los machos tienen la cola algo más larga y ancha que las hembras y la abertura cloacal está situada lejos del caparazón. Tamaño: Puede llegar a medir hasta unos 18-20 cm. Distribución: Esta especie habita en Japón, en concreto en las islas Honshu, Shikoku, Kyushu y en pequeñas islas próximas. Hábitat: Habita en pequeños cursos de agua, sobretodo en aguas turbias con fondo fangoso y arenoso. También están presentes en estanques con mucha vegetación acuática. En las épocas más lluviosas las podremos encontrar en prados inundados. Mantenimiento: Esta especie tiene hábitos
acuáticos, pero suele acudir a la zona terrestre a menudo. Por este motivo
deberemos mantener esta especie en amplios acuaterrarios, con 2/3 partes de
agua 1/3 parte de tierra. La zona acuática puede tener entre 20 y 40 cm de
profundidad, y deberá tener algunas piedras, troncos y plantas donde la
tortuga se pueda esconder. Deberemos poner también una pequeña rampa que les
facilite el acceso a la zona terrestre. Alimentación: Estas tortugas son
omnívoras. Se alimentan básicamente de insectos acuáticos, moluscos,
peces y anfibios (y de sus puestas), y de una gran cantidad de frutas y
plantas acuáticas (se cree que en los ejemplares adultos la alimentación
es más vegetariana que en los juveniles). Comportamiento: Es una especie bastante desconocida para la mayoría de aficionados, ya que suele verse muy raramente en los comercios del ramo. Si se adquieren los ejemplares cuando son todavía crías, se adaptarán a la vida en cautividad sin muchos problemas. Algunos aficionados mantienen estas tortugas junto a otras especies asiáticas, de los géneros Cyclemys, Annamemys, Cuora, Chinemys u Ocadia. Enes tos casos las tortugas pueden convivir sin problemas, pero siempre deberemos separar los nuevos ejemplares al menos 1-2 meses (cuarentena) para evitar posibles enfermedades. Reproducción: Se estima que estas tortugas
pueden alcanzar la madurez sexual a partir de los 5 años de edad. El
apareamiento se produce entre septiembre y abril. Cada hembra puede realizar
2 ó 3 puestas, normalmente entre los meses de mayo hasta julio. En cada
puesta pondrá entre 5 y 9 huevos alargados (de unos 2'2 x 3'5 cm), que
eclosionarán pasados 70-90 días. Problemática: Esta especie está amenazada por la destrucción de hábitats (ampliación de arrozales y canalización de los cursos de agua), por los numerosos atropellos en las zonas próximas a su hábitat y por la recolección para satisfacer los comercios de mascotas. Legislación: Esta especie no está presente en la CITES, aunque está protegida en el ámbito nacional ya que sus poblaciones son cada vez más escasas. Bibliografía consultada:
|
Infotortuga
© 2005 - Enric Pàmies
Pallisé
Prohibida su reproducción total o parcial sin la
autorización del autor.