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Josep Pla y las tortugas

Un proyecto de lo más interesante que podréis encontrar en la red es el blog "BloQG El quadern gris. Josep Pla ....al cap de 90 anys" (en catalán).
Se trata de un blog dedicado al diario de juventud que escribió Josep Pla entre el año 1918 i 1919. En este blog publican los comentarios escritos por Pla en su diario 90 años después.
Llegados a este punto os preguntaréis: ¿Que tiene que ver todo esto con las tortugas? La respuesta es muy sencilla: el día 23 de mayo de 1918 Josep Pla escribió en su diario un relato sobre una tortuga terrestre que tenía en su jardín.
A continuación os relatamos un fragmento traducido al castellano de este interesante texto. (podéis leer la versión completa en catalán en BloQG El quadern gris. También encontraréis este mismo artículo en catalán en nuestra web Tot sobre les tortugues).

"23 de mayo de 1918

Después de su larga reclusión hibernal, la tortuga del jardín ha dado señales de vida. Es posible que haga ya algunos días que circule; no me había, todavía, dado cuenta. Veo como camina, el caparazón listado de amarillo, por la sombra que hacen las macetas de hortensias. Saca la cabeza de reptil "bonachón", una cola ridícula, mueve las patas con una lentitud grotesca.

Ignoro qué incentivo parasitario lleva a la tortuga a vivir en la proximidad del hombre. El perro es un comensal del hombre en todas las latitudes y en todos los climas. La rata es un parásito de la especie humana. El gato es un parásito de las ratas. El hombre se rodea de animales domésticos para devorarlos en la mesa, con el tenedor y el cuchillo, en la tranquilidad y la paz de la vida familiar. ¿Qué encuentra la tortuga en las proximidades de los hombres y las mujeres para aclimatarse de forma tan perfecta?

Esta tortuga es muy vieja. Estamos tan acostumbrados a su presencia estival como a su ausencia hibernal. No hacemos caso de sus movimientos. Forma parte del jardín como los naranjos, las palmeras, la leñera. Es un simple accidente de la tierra, insignificante.

Desde que la tortuga vive en el jardín hemos tenido distintos perros. Las relaciones de la tortuga con los perros sucesivos fueron siempre malas. La tortuga tiene el endemoniado costumbre, que a lo mejor no es más que un reflejo condicionado, de orinar en el lecho del perro. Ante esta deplorable realidad, el perro se enfurece. Cuando el perro ve la tortuga se le acerca i con la pata la invierte, la gira como el que gira un plato sopero. La tortuga queda con la barriga al sol. Con las patas, la cola y la cabeza hace una especie de movimientos para girarse de nuevo. Inútil. No puede girarse. Quedaría con el vientre al cielo toda la vida si alguno de nosotros no la volviera a poner con la barriga al suelo. Si el perro ve esta operación, ladra desaforadamente en señal de protesta. Así, pues, si la supervivencia de las tortugas se dejase al criterio de los perros, ya se habría, probablemente, perdido la calaña. Una tortuga invertida, puesta del revés, se moriría, a la larga. No se podría ni girar por si misma ni creo que ningún animal la ayudase a hacerlo. Pero el hombre y la mujer, los jóvenes y las señoritas, e incluso las criaturas, no podemos sufrir de ver tortugas invertidas y las giramos. No se si lo hacemos por sentimentalismo; lo hacemos, es posible, porque encontramos más horrible una tortuga con la barriga al sol - con la visión del vientre blanquecino, del color del lodo - que una tortuga tocando con los pies al suelo. Así resulta, pues, que los perros - en todo caso - son el espíritu maligno de las tortugas y los hombres y las mujeres, su providencia benigna y adorable."
 

 

 
 

Imagen de una hembra de Testudo hermanni en su hábitat natural de Menorca

 


Los más entendidos en tortugas habréis ya deducido que probablemente se trataba de una tortuga mediterránea (Testudo hermanni), una especie autóctona de Cataluña y, en su tiempo, bastante frecuente en los jardines y terrenos de gran parte de la región (aunque hoy en día es ya mucho más escasa).

Queremos añadir también algunos comentarios al texto:
- La tortuga puede vivir en las proximidades del hombre por un motivo muy básico: la alimentación. En la mayoría de casas de pueblo había siempre un pequeño huerto donde las tortugas encontraban una fuente de alimento todo el año (gracias a distintos vegetales, como lechugas, coles, ...).
- Pla comenta que la tortuga tenía "una cola ridícula". Este hecho puede indicar con mucha probabilidad que se trataba de una hembra, ya que los machos tienen una cola bastante más larga.
- Cuando una tortuga queda del revés es capaz de darse la vuelta por si sola. Con unos movimientos de patas y de cuello consigue girarse sin muchos problemas. Lo que sí es cierto es que si se quedara al revés demasiado tiempo se moriría por asfixia, ya que los pulmones se sitúan en la parte superior de su cuerpo (dentro del caparazón), y al quedarse al revés quedarían en la parte inferior, y el resto de órganos oprimirían los pulmones.

También queremos remarcar que, curiosamente, este texto fue escrito el día 23 de mayo, día en el que actualmente celebramos el Día Mundial de las Tortugas.

Para terminar queremos agradecer a los editores del blog "BloQG El quadern gris. Josep Pla ....al cap de 90 anys" por hacernos partícipes de este interesante proyecto, en el que hemos tenido el placer de poder colaborar con información acerca de la especie de la tortuga, así como de una imagen para ilustrar el texto.

Texto y traducción: Enric Pàmies

 


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