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Incubación artificial de los huevos de
tortuga
En este artículo os explicaremos cómo lo
podéis hacer para incubar los huevos de tortuga de forma artificial y conseguir
de esta forma el nacimiento de tortugas de cualquier especie.
Sin duda la situación óptima sería la de encontrar la hembra realizando
la puesta, ya que de esta forma podremos retirar los huevos en el mismo
momento y evitar de esta forma posibles daños a los embriones. En este
caso deberemos desenterrar la puesta (una vez la hembra haya dado por
finalizado el proceso de puesta), marcar la parte superior de cada huevo
para poder mantenerlos siempre en la misma posición (es muy importante
evitar rotaciones, puesto que podría morir el embrión) y los
trasladaremos a la incubadora preparada para este fin.
La incubadora deberá llevar por lo menos una semana conectada, para
conseguir una temperatura y humedad lo más estables posible.
Observaréis que los huevos de cada especie serán distintos, tanto en su
tamaño, como en su dureza como en su forma (algunos son casi
completamente esféricos mientras que los de muchas especies son más
elípticos), de la misma forma que cada especie realiza puestas más o
menos numerosas.
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| Hembra de Kinosternon cruentatum
realizando la puesta |
Hembra de Testudo graeca
realizando la puesta (Foto cedida por
LucioBar) |
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| En las tortugas del género Kinosternon
los huevos en muchas ocasiones no quedan totalmente enterrados |
Los huevos de Gopherus berlandieri son bastante redondos
(Foto cedida por Armando Garza) |
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| Huevos de Trachemys scripta elegans |
Diez huevos de Kinosternon sp. a punto de incubar |
| Elementos a tener en cuenta a la hora
de incubar los huevos |
Deberemos depositar todos los huevos medio enterrados en
uno o más recipientes con vermiculita o perlita humedecida. Estos
recipientes se ubicarán posteriormente dentro de la incubadora, por lo
que su tamaño debe ser el adecuado según el tipo de incubadora que
utilicemos.
Parámetros de
incubación:
- Temperatura: Para conseguir el nacimiento del mayor número de ejemplares
posible deberemos tener en cuenta que será necesario mantener una
temperatura adecuada y lo más estable posible. Cada especie requiere un
rango de temperaturas, por lo que os recomendamos visitar las distintas
fichas donde aparece la temperatura de incubación más adecuada. En algunas
especies se recomienda un descenso nocturno de la temperatura (como en
Malacochersus tornieri) y otras especies pueden requerir un pequeño
periodo de diapausa (paro en el desarrollo embrionario), pero generalmente
lo más adecuado será una temperatura constante durante toda la incubación.
Hay que tener en cuenta también que en la mayoría de especies la temperatura
de incubación determinará el sexo de las futuras crías (recomendamos leer el
artículo de Determinación
sexual dependiente de la temperatura). Una temperatura excesiva puede
provocar también algunas deformaciones del caparazón, como las
placas divididas o múltiples.
La temperatura exterior puede afectar a la temperatura de la incubadora, por
lo que recomendamos ubicarla en algún lugar de la casa con temperaturas más
o menos constantes a lo largo del año. No se debe situar cerca de ninguna
ventana, ya que los rayos del sol podrían subir la temperatura de la
incubadora. - Humedad: Es el segundo
parámetro más importante después de la temperatura. Para conseguir una
humedad aceptable (deberemos informarnos de cuál es la más adecuada para
cada especie) será importante conectar la incubadora una o dos semanas antes
de colocar los huevos, ya que al principio suele haber un pico en el nivel
de humedad. Para conseguir una humedad media (como la necesaria para el
género Testudo) probablemente será suficiente con la humedad que se
desprende de la vermiculita húmeda. Para niveles más elevados de humedad
deberemos ubicar en la incubadora algún pequeño recipiente con un poco de
agua, o podremos humedecer una esponja de forma periódica.
- Otros parámetros a tener en cuenta: La ventilación es
también importante para conseguir un buen desarrollo de los embriones
(podrían llegar a morir por falta de oxígeno), por lo que recomendamos abrir
la incubadora cada 1-2 días durante un momento (no es necesario que
permanezca abierta más de medio minuto).
La iluminación en principio no influye en el desarrollo de los huevos, pero
se recomienda de todas formas mantener la incubadora en una zona de penumbra
o incluso totalmente oscura.
Para controlar en todo caso la temperatura y
humedad será imprescindible tener en la incubadora un termómetro y un
higrómetro fiables. Cada día deberemos controlar estos parámetros para
asegurarnos de que permanezcan constantes.
Otra recomendación importante es marcar la parte superior de
los huevos, de forma que veamos en todo momento cuál era la posición en que
quedaron después de la puesta. Esto evitará posibles rotaciones que
provocarían la muerte del embrión.
Deberemos también anotar también en una hoja o en un documento de Word o
Excel la fecha de puesta y la hembra que realizó la puesta, con el fin de
poder comprobar el tiempo de incubación y conocer los ascendentes de cada
cría. En mi caso escribo con lápiz en la parte superior de cada huevo una
letra que identifique cada hembra seguida de una numeración, lo que me
permite saber cuándo fue puesto cada huevo.
Durante la incubación podremos comprobar el desarrollo de los
huevos mediante alguna pequeña linterna. Dejaremos la habitación totalmente
oscura y, con cuidado de no rotar el huevo, pondremos la linterna pegada al
huevo. Veremos el desarrollo del embrión o pequeñas venas, lo que indican
que está fecundado. En cuanto veamos que el huevo es totalmente opaco
significará que la cría está ya totalmente formada y quedan pocos días para
que nazca.
En muchos casos los huevos fecundados en los primeros días de incubación
presentan una pequeña banda más oscura en la parte central del huevo.
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| La vermiculita se utiliza mucho para la
incubación porque mantiene muy bien la humedad |
Deberemos controlar a diario la
temperatura y humedad para ver que esté entre los rangos adecuados
(Foto cedida por GYO2007) |
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| Puesta de Chelydra serpentina sobre
perlita (Foto cedida por Nuhacet) |
Puesta de Graptemys
pseudogeographica kohnii
(Foto cedida por Nuhacet) |
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| Puestas de
Pelodiscus sinensis
(Foto cedida por Feliciano Esteban) |
Huevo de Rhinoclemmys pulcherrima manni
durante la incubación (Foto cedida por Feliciano Esteban) |
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| Huevos de Agrionemys horsfieldii
(Foto cedida por José Luís Ramos) |
Huevos de Emydura krefftii.
Obsérvense las marcas que señalan la parte superior de cada huevo
(Foto cedida por Eduardo Villalba) |
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| Huevos de varias especies del género
Kinosternon con las marcas de la hembra que realizó la puesta |
Vista de un huevo con la linterna. Se
observa en la parte inferior un embrión en sus primeras fases de
desarrollo (Foto cedida por Marcel escoda) |
Diferenciaremos las incubadoras básicamente en dos tipos:
incubadoras comerciales e incubadoras "caseras".
- Incubadoras comerciales: Hay muchas marcas distintas de
incubadoras hechas expresamente para incubar las puestas de reptiles de todo
tipo: Jaeger, Hovabator, ReptiBreeder, Herp Nursery, ... Estas incubadoras
tienen un termostato que mantiene la temperatura en el rango marcado, aunque
en algunos casos deberemos ir comprobando las temperaturas ya que la
incubadora no es capaz de marcar la temperatura (tienen una pequeña rueda
con distintas marcas).
La mayoría de estas incubadoras tienen agujeros de ventilación, pero
recomiendo abrirlas a diario igualmente.
En casi ningún caso la incubadora nos marcará el nivel de humedad, por lo
que deberemos comprobarlo a diario.
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| Incubadora Jaeger llena
de puestas de tortugas del género Testudo (Foto cedida por
LucioBar) |
Jaeger con puestas de Kinosternon sp. |
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Detalle de huevos de Malacochersus tornieri en una Jaeger (Foto cedida por
MASTERYUD2) |
Eclosión de un huevo de Chelonoidis carbonaria en una Jaeger (Foto cedida por
José Luís Ramos) |
- Incubadoras caseras: Muchos son los aficionados que prefieren
construir sus propias incubadoras. En este caso las posibilidades son
infinitas, ya que tanto pueden fabricarse incubadoras sofisticadas con
termostato, termómetros, higrómetros y ventilación como puede hacerse
una pequeña incubadora al estilo "baño maría".
En esta ocasión explicaremos como realizar la incubadora al "baño
maría", puesto que es la más sencilla y económica de construir.
Deberemos tener un recipiente de un buen tamaño hecho con porexpan o
algún otro material aislante, que tenga una tapa que nos permita
cerrarlo herméticamente. Dentro ubicaremos un recipiente de plástico
(tipo tupperware) sin tapa, con al menos 10 cm de agua y con un
calentador a la temperatura que deseemos que se incuben los huevos
(habitualmente a unos 28-30ºC). Dentro de este recipiente pondremos otro
más pequeño (o flotando o posado sobre algún objeto que impida el
movimiento) con vermiculita humedecida donde pondremos los huevos medio
enterrados. Es importante que en este último recipiente las paredes sean
un poco altas, para evitar que al nacer las crías puedan caer al agua.
Con este sistema mantendremos la temperatura constante y un nivel de
humedad elevado, ya que el agua que se evapore permanecerá dentro del
recipiente.
Como hemos comentado anteriormente deberemos controlar la temperatura y
humedad a diario para evitar oscilaciones, y deberemos añadir agua al
recipiente a medida que se vaya evaporando.
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| Una caja de porexpan puede ser utilizada
como incubadora casera (Foto cedida por GYO2007) |
Dentro de esta caja pondremos un pequeño
recipiente de plástico lleno de agua. Dentro del recipiente pondremos un
calentador de agua, y flotando en ella dejaremos otro recipiente con los
huevos que queramos incubar (Foto cedida por GYO2007) |
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| Al cerrar la caja, se mantendrá la
humedad y temperatura (Foto cedida por GYO2007) |
Otro ejemplo de incubadora casera, en
este caso con huevos de Gopherus berlandieri (Foto cedida por
Marcel Escoda) |
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| Recipiente con vermiculita sobre el agua
(véase también el calentador) (Foto cedida por Marcel
Escoda) |
Es muy importante medir la humedad y la
temperatura (Foto cedida por Marcel Escoda) |
| Eclosión de los huevos y primeros
cuidados de las crías |
Pasado el periodo de incubación, las crías empezarán a romper el huevo,
ayudándose de una pequeña protuberancia ubicada entre la mandíbula y las
fosas nasales llamada generalmente "diente de huevo" (que al cabo de
pocos días desaparece). Pueden tardar varias horas en conseguir romper
el huevo completamente y salir del cascarón. Es importante dejar que las
tortugas acaben de salir por si mismas, por lo que deberemos intervenir
únicamente cuando veamos que no son capaces de romper la totalidad del
huevo.
Observaremos que cuando acaban de nacer tienen aún la forma del huevo:
- En tortugas que nacen de huevos más bien redondos la cría está
"doblada" hacia delante sobre su cintura.
- En tortugas que nacen de huevos muy elípticos las crías están dobladas
sobre su eje central, por lo que ambos lados del caparazón estás
doblados hacia abajo.
En ambos casos a las pocas horas observaremos ya como van tomando su
forma habitual, llegando a tener la forma normal en unos pocos días.
Cuando nacen las crías tienen aún restos de saco vitelino. Deberemos
alojarlas en un recipiente con un poco de papel de cocina húmedo con
Betadine, para desinfectar el "ombligo". Cada día deberemos cambiar este
substrato, para mantenerlo lo más limpio posible. Este recipiente debe
estar caldeado, a unos 26-28 ºC (muchos aficionados lo ubican de nuevo
dentro de la incubadora), ya que un cambio brusco de temperatura sería
perjudicial.
Una vez hayan absorbido totalmente el saco vitelino y haya cicatrizado
su "ombligo" podremos pasarlas a sus instalaciones de crecimiento:
- Para tortugas terrestres podremos construir un pequeño terrario como
el recomendado para cada especie
- Para tortugas de hábitos más bien acuáticos podremos ubicarlas en un
acuario con un calentador, con unos pocos centímetros de profundidad. A
medida que las crías se adapten a este medio iremos aumentando las
profundidad de agua (en un mes deberán tener la profundidad habitual).
Deberemos leer la ficha de cada especie para conocer bien como deben ser
sus instalaciones.
Habitualmente
durante la primera semana ya empezarán a comer. Deberemos ir controlando lo
que comen y su actividad, para asegurarnos que su estado de salud es bueno.
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Cría de Kinosternon scorpioides saliendo del huevo (Foto cedida por
MASTERYUD2) |
Nacimiento de varias Emydura krefftii (Foto cedida por
Eduardo Villalba) |
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Gopherus agassizii saliendo del huevo (Foto cedida por
Marcel Escoda) |
Nacimiento de Cistoclemmys flavomarginata (Foto cedida por
Manuel Romero) |
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Cría de Agrionemys horsfieldii (Foto cedida por
MASTERYUD2) |
Eclosión de Emydura subglobosa (Foto cedida por
Nuhacet) |
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Nacimiento de Emydura subglobosa (Foto cedida por
MASTERYUD2) |
Eclosión de Chelonoidis carbonaria (Foto cedida por
MASTERYUD2) |
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Malacochersus tornieri rompiendo el huevo (Foto cedida por
MASTERYUD2) |
Nacimiento de Cistoclemmys flavomarginata (Foto cedida por
Manuel Romero) |
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Eclosión de Kinosternon scorpioides |
Eclosión de Kinosternon scorpioides |
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| Cría de Kinosternon cruentatum
saliendo del huevo (Foto cedida por Jonathan González) |
Cría de Kinosternon cruentatum
saliendo del huevo (Foto cedida por Jonathan González) |
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| Ejemplares de Clemmys guttata que
acaban de salir del huevo
(Foto cedida por Stefano Redaelli) |
Testudo graeca rompiendo el huevo (Foto cedida por
Boliacof) |
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| Ocadia sinensis saliendo del huevo
en la incubadora (Foto de Stefano Redaelli) |
Este ejemplar está empezando a sacar las patas para ayudarse a romper el
cascarón (Foto cedida por
LucioBar) |
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| Stigmochelys pardalis saliendo del
huevo
(Foto
cedida por Antonio Alacalá-Zamora) |
Nacimiento de crías de Testudo graeca (Foto cedida por
Chache) |
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| Staurotypus salvinii (Foto cedida por
Davide Carlino) |
Cría de Stigmochelys pardalis
saliendo del huevo
(Foto cedida por Antonio Alacalá-Zamora) |
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En esta imagen se pueden ver los restos del saco
vitelino de una Kinixys belliana (Foto cedida por
OLIMP) |
Kinixys belliana con el caparazón
aún deformado (Foto cedida por OLIMP) |
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| Tortugas "gemelas" que murieron durante
la incubación |
Una vez han nacido la mejor opción será ponerlas
con servilletas húmedas y Betadine (Foto cedida por
Jonathan González) |
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| Neonato de Kinosternon cruentatum
albogulare |
En esta imagen se puede observar un
pequeño resto del saco vitelino |
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| Pequeña cría de Kinosternon subrubrum
hippocrepis (Foto cedida por Stefano Redaelli) |
Dos crías recién nacidas de
Kinosternon cruentatum (Foto cedida por Jonathan J.
González) |
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| Staurotypus salvinii después del
nacimiento (Foto cedida por Davide Carlino) |
Staurotypus triporcatus con un
pequeño saco vitelino (Foto cedida por Nicolás Quiroga) |
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| En el interior del huevo las Testudo
graeca se mantienen dobladas hacia
delante. A las pocas horas de nacer se van "aplanando" y cogiendo la
forma correcta (Foto cedida por
LucioBar) |
Si el huevo ha estado en contacto con algo rígido y se deforma
levemente, la tortuga nacerá con la misma forma del huevo. A los pocos
días, pero, recuperará la forma normal. (Foto cedida por
LucioBar) |
Bibliografía consultada:
- BROTÓNS, Nicasio (2007) - Las tortugas como animales de compañía. Consulta
de Difusión Veterinaria, Castellón.
- HIGHFIELD, A.C. (1996) - Practical Encyclopedia of Keeping and Breeding
Tortoises and Freshwater Turtles. Carapace Press, London.
- RUBIO CALÍN, Ginés (2006) - Tortugas terrestres en cautividad. Ed.
Egartorre, Madrid.
- KÖHLER, Gunther (2005) - Incubation of reptile eggs. Krieger Publishing
Company, Florida (USA).
-
http://www.testudinae.com/100_articulos/105_incubadoras.html Artículo escrito por: Enric Pàmies |