| |
Hibernación en
tortugas acuáticas americanas
A principios de noviembre, con la bajada de
las temperaturas, las tortugas acuáticas comenzarán espontáneamente el
proceso de hibernación. Durante la hibernación las tortugas permanecerán
dormidas la mayor parte del día y no se alimentarán; la clave de su
supervivencia se basará en el pequeño gasto energético que mantendrán
durante todo este período.
Beneficios
Como ya hemos dicho, la hibernación es un proceso biológico, natural e
innato en muchas especies, que surge de forma instintiva ante condiciones
ambientales adversas. El objetivo primordial no es otro que el de
autoprotegerse del frío minimizando el consumo de energía. No obstante, al
margen de la mecánica del proceso, también existe un trasfondo muy peculiar
y es que con la hibernación las tortugas ralentizan su metabolismo, se
podría decir que "paran" temporalmente de funcionar, lo que año tras año se
traduce en un importante aumento de su propia esperanza de vida. Gracias al
descanso invernal, lastortugas también gozarán de mejor salud (su sistema
inmunológico se verá reforzado), más vitalidad y mejor capacidad
reproductiva.
Sería un craso error pensar que la hibernación supone más prejuicios que
beneficios, pues entendemos que el bienestar del animal dependerá en base a
la planificación que nosotros mismos realicemos. Si disponemos de los
recursos y cuidados necesarios que más adelante se detallarán, no habrá
ningún problema; en cambio, si por el contrario carecemos de las condiciones
óptimas para ello, lo más sensato sería no permitir este proceso, pues si en
algo estamos seguros, es en que la hibernación se tendrá que realizar con
las debidas garantías.
Exclusiones
Ya sea por cuestiones climáticas, geográficas o por las propias
características de cada especie, no todas las tortugas acuáticas podrán
practicar la hibernación. Los géneros Trachemys, Graptemys,
Pseudemys y Chrysemys son aptos para realizarla sin ningún
problema, aunque hay algunas excepciones:
1. Las tortugas que posean una longitud de caparazón inferior a 8-10
centímetros, o una edad por debajo de los 2 años, no se las debería hacer
hibernar, pues carecerán de suficientes reservas energéticas como para
afrontar la hibernación con éxito.
2. Cuando se haya comprado o adoptado a una tortuga recientemente, ésta
necesitará un cierto tiempo para acabar de acomodarse y coger confianza a su
nuevo entorno (lo que se conoce como proceso de adaptación). Durante este
período, que generalmente suele durar un par de semanas, la tortuga no
probará ningún alimento y su actitud será más bien asustadiza. No se debería
hacer hibernar a una tortuga en estas condiciones, para empezar porque se
desconoce por completo la alimentación que pudo llevar a cabo antes de
nosotros tenerla, lo que implica un cierto riesgo en cuanto a si está bien
alimentada o no, si padece alguna enfermedad importante, o si presenta
alguna anomalía interna (no visible) como parásitos intestinales. En segundo
lugar, el hecho de que el animal tampoco ha tenido tiempo de adaptarse al
nuevo entorno también es un aspecto muy significativo, pues una de las
condiciones indispensables para el confortable descanso invernal dela
tortuga , es que el propio animal debe sentirse seguro de si mismo y no
poseer ningún temor que le pueda impedir llevar con normalidad todo
elproceso.
3. Por último no se les debería permitir la hibernación a todas aquellas
tortugas que padezcan alguna enfermedad o que presenten signos evidentes de
ello como, por ejemplo; malnutrición, parásitos intestinales, ojos
hinchados, abscesos en el oído, caparazón blando, enfermedades
respiratorias, diarrea o estreñimiento.
Nota: En los tres casos habrá que mantener a las tortugas en las mismas
condiciones que el resto del año; temperatura del agua a 26ºC, luz UVA/UVB y
focos de calor encendidos, alimentación variada, etc.
Requisitos
Para lograr que la tortuga mantenga un sueño homogéneo, continuo e
ininterrumpido, es necesario que se den las condiciones idóneas para que así
sea. Tanto la temperatura, como el lugar dónde tengamos ubicadas a
nuestrastortugas, serán factores cruciales para el correcto desarrollo de
todo el proceso.
- LA TEMPERATURA (ºC):

Arriesgado:
hablamos de valores inferiores a 2ºC, los cuales son especialmente
desfavorables por la casi inevitable formación de hielo que aviva el riesgo
de congelación del animal, o bien aquellos por encima de 15ºC, a partir de
los cualesla tortuga permanecerá aletargada pero sin llegar a efectuar
correctamente el proceso real de hibernación, lo que se traduce en un
descanso irregular y en un consumo acelerado de sus reservas energéticas. Si
el clima local se mantiene permanentemente entre estas temperaturas,
convendría abortar la hibernación.
Aceptable: hablamos de valores
intermedios, a partir de los cuales se puede permitir la hibernación siempre
que se tomen en cuenta las debidas precauciones.
Ideal: se trata de los valores que
ofrecen más confianza en cuanto al bienestar del animal.
Dependiendo del lugar de procedencia, no todas las tortugas soportarán las
bajas temperaturas de igual manera. Las especies más resistentes al frío
podrán hibernar tanto en interior como en exterior sin ningún problema,
mientras que las especies más vulnerables habría que mantenerlas en interior
para poder controlar mejor la temperatura y evitar que ésta descendiera por
debajo de los 10ºC (en caso contrario podrían enfermar por problemas
respiratorios), sin sobrepasar los 15ºC.

- EN ACUARIOS:
· Situar el acuario en un lugar frío y oscuro (como el garaje, sótano,
buhardilla, desván,...)
· Si por cuestiones de tamaño no se puede cambiar el acuario de lugar,
habría que proceder a tapar la cubierta y los cristales laterales-frontales
con toallas oscuras o con cartones (permitiendo siempre una correcta
ventilación por la parte superior) para evitar que la luz alterase su
descanso invernal.
· Apagar y desconectar permanentemente todas las lámparas UVA/UVB y focos de
calor.
· Rebajar ligeramente el nivel del agua de forma que las tortugas puedan
acceder a respirar cómodamente. No rebajar el nivel en exceso; las tortugas
pueden sentirse incómodas si hay poca agua. Lo ideal gira entorno a los
15-20 centímetros de profundidad dependiendo del tamaño de cada ejemplar.
· Mantener el agua limpia el mayor tiempo posible (con un buen filtro) y
evitar los cambios reiterados de agua o limpieza del acuario durante la
hibernación.
· No ofrecerles nada de comida ni molestarlas.
· Controlar que la temperatura del agua permanezca entre los valores
anteriormente indicados.
· Si encendemos la calefacción de la casa deberemos procurar que ésta se
encuentre lo más lejana posible del lugar donde tengamos el acuario. En caso
contrario, la cálida temperatura ambiental generada por los radiadores
despertará ala tortuga y provocará que ésta salga fuera del agua en busca
del calor.
- EN ESTANQUES:
· Conviene estar al tanto de las placas de hielo que puedan formarse en la
superficie del agua, por tal de poder retirarlas rápidamente en cuanto las
veamos; aun estando en plena hibernación, lastortugas necesitarán subir a la
superficie de vez en cuando a respirar.
· Es recomendable que los estanques exteriores dispongan de una profundidad
de al menos 60 centímetros, así lograremos crear un gradiente térmico que
dificultará la congelación interna de la balsa de agua.
· La instalación de alguna fuente, salto de agua o pequeña cascada también
resultará una buena alternativa; ésta generará movimiento en la superficie
del agua y conello se conseguirá evitar la formación de placas de hielo en
mayor o menor medida.
· Contra más fango y sedimentos haya depositados en el fondo del estanque,
mucho mejor. Las tortugas se sentirán más seguras si disponen de lugares en
donde poder camuflarse.
· Vigilar que ningún animal (gato, rata, urraca,…) interfiera en su
descanso. Las tortugas serán muy vulnerables durante todo este tiempo y
habrá que tenerlas muy controladas para evitar que sean atacadas.
· Como viene siendo habitual, no habrá que ofrecerles nada de comida ni
molestarlas.
Calendario de la hibernación

Nota: Las tortugas ubicadas en estanques al aire libre estarán sujetas por
completo a las condiciones climáticas de su entorno, por lo que no se
descarta que, dependiendo de cada región, la hibernación pueda anticiparse a
noviembre o incluso retrasarse. Las tortugas no necesitarán ningún cuidado
especial en estanque, ya que ellas solas se resguardarán del frío en el
fondo del agua, enterrándose entre el fango y la hojarasca, y solo saldrán a
la superficie para respirar durante unos determinados momentos. En lo que sí
tendremos que estar al tanto, como antes se comentó, es en la aparición de
placas de hielo y en los animales que se puedan aproximar al recinto.
(1) Bajar la temperatura (si se dispone de calentador). Siempre habrá que
descender la temperatura de forma gradual y moderadamente; los cambios
bruscos pueden resultar fatales para el animal. En caso de no utilizar
calentador, todo el proceso se desarrollará de forma natural conforme al
clima de su entorno.
(2) Antes de que la tortuga inicie la hibernación será necesario vaciar su
estómago por tal de evitar la descomposición de los restos de comida que
pudieron quedar en su interior. Una buena alternativa es el pienso; su
contenido en fibra favorecerá la defecación, agilizando la expulsión de
todos aquellos residuos retenidos en el organismo de la tortuga. El pienso
habrá suministrárselo como única fuente de alimentación a partir de la
tercera semana de octubre hasta que la tortuga deje de interesarse por él,
momento a partir del cual dejaremos de alimentarla definitivamente.
(3) Resultará muy apropiado limpiar a fondo el acuario antes de la bajada
definitiva de las temperaturas; tenemos que pensar que el agua permanecerá
varios meses sin ser cambiada y la higiene será un factor muy a tener en
cuenta, sobretodo si de ello depende el bienestar de la tortuga.
(4) El calentador lo encenderemos la primera semana de marzo y lo
mantendremos a 20ºC, la segunda semana a 22ºC, la tercera semana a 24ºC y la
última semana del mes a 26ºC. Aunque no esté explícitamente en el
calendario, antes de conectar el calentador convendría limpiar de nuevo todo
el acuario, lavar tranquilamente a la tortuga en agua tibia, frotar la
suciedad que pudo quedar retenida en su caparazón, comprobar que su peso no
haya descendido más de la cuenta y acudir al veterinario especializado en
caso de detectar cualquier anomalía.
Enlaces relacionados
-
http://www.infotortuga.com/letargo.htm
-
http://tortugas.zobyhost.com/hibernacion.htm
-
http://www.mitortuga.net/index.php?option=com_content&view=article&id=37
-
http://www.tortuamigos.com/viewtopic.php?f=16&t=42
Artículo escrito por: Troosti |
|