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Dipsochelys dussumeri
(Gray, 1831)
Tortuga gigante de Aldabra
Inglés: Aldabra giant tortoise
Alemán: Aldabra-Riesenschildkröte
Taxonomía: El recientemente
aceptado género Dipsochelys comprende 6 especies, aunque tres de
ellas se consideran ya extinguidas. Dipsochelys dussumeri es sin duda
la especie de este género con una población más grande.
Anteriormente se la conocía con otros nombres científicos: Geochelone
gigantea, Aldabrachelys gigantea, Dipsochelys elephantina,
... pero el más aceptado actualmente es Dipsochelys dussumeri.
Especies similares: Sólo podría parecerse a las Chelonoidis
nigra, pero comparando fotos de ambas especies se comprobará que se
distinguen con facilidad.
Entre las tres especies existentes del género Dipsochelys si que
puede haber confusión, pues son bastante parecidas.
Morfología: La cabeza de estas tortugas
tiene una forma más bien redondeada (no tan delgada como en las tortugas de
las Galápagos), de color gris. Esta especie posee un tabique nasal
cartilaginoso, que le permite beber a través de su nariz (esta
característica da nombre al género). Esto es una adaptación a estas islas,
pues el agua suele quedarse estancada en pequeñas cavidades en el coral,
donde sería imposible beber por la boca por falta de espacio.
Sus patas son muy fuertes, con grandes escamas y de color grisáceo.
Su caparazón es también de color grisáceo, con algunos tonos marrones. En
los juveniles se aprecian bien los escudos de crecimiento (dos al año), pero
a medida que los ejemplares van creciendo su caparazón se vuelve mucho más
liso.
Su plastrón es del mismo color que el caparazón, y no presenta dibujos de
ningún tipo.
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| Imagen de un gran ejemplar cautivo en el
Zoo de Barcelona |
A la izquierda observamos un ejemplar
adulto de Dipsochelys dussumeri, y a la derecha un ejemplar
bastante deformado de Dipsochelys hololissa. |
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| Esta especie puede llegar a medir hasta
140 cm de longitud (Foto cedida por josemaduke17) |
Ejemplar adulto alimentándose
(Foto cedida por josemaduke17) |
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| Esta especie puede comer grandes
cantidades de vegetales diariamente (Foto cedida por
josemaduke17) |
Poseen un cuello muy largo, y unas patas
muy fuertes y largas (Foto cedida por josemaduke17) |
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| Los recintos que deben albergar a estos
animales deberán tener unas vallas fuertemente ancladas al suelo
(Foto cedida por josemaduke17) |
Grupo de ejemplares cautivos en un zoo de
Tanzania (Foto cedida por josemaduke17) |
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| Para mantener tortugas de Aldabra se
deberá disponer de un amplio recinto (Foto cedida por
josemaduke17) |
Los cuervos aprovechan, en este zoo de
Tanzania, para comerse son restos de comida de las tortugas
(Foto cedida por josemaduke17) |
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| Una cantidad considerable de ejemplares
de esta especie permanecen en muchos zoos y parques de todo el mundo
(Foto cedida por josemaduke17) |
Ejemplar semi-adulto en La Vallée des
Tortues, en Francia (Foto cedida por Natus) |
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| Muchos ejemplares presentan importantes
deformaciones (Foto cedida por Natus) |
Conseguir un ejemplar de esta especie no
es nada fácil, y en todo caso se deberá desembolsar una importante suma
de dinero (Foto cedida por Natus) |
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| Joven ejemplar en un terrario |
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Si tenéis más fotos de esta especie
o deseáis compartir información, podéis mandar un e-mail a:
infotortuga@gmail.com
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Dimorfismo sexual: El macho
posee un caparazón de mayor tamaño, y la cola es más ancha.
Tamaño: Pueden alcanzar los
140 cm en los machos, y 120 cm en las hembras. En Picard pueden alcanzar los
150 kg., y en Malabar unos 80 kg.
Distribución: El mayor
número de ejemplares de esta especie habita en el atolón de Aldabra,
declarado Reserva de la Biosfera (en el archipiélago de las Seychelles),
aunque ha sido introducida en las islas Mauricio, Reunión, Changuu y en algunas
otras islas de las Seychelles.
Aldabra es un atolón formado por tres islas que crean una albufera en su
interior donde se encuentran también algunos islotes. Aproximadamente, según
BOUR, DEVAUX y DUPRÉ, el 90 % de la población de la especie habita en
Grande-Terre (la isla de mayor tamaño), el 7 % en Malabar y el 3 % en Picard
(donde se encuentra el centro de acogida). También hay ejemplares que
habitan en los distintos islotes de la Albufera.
Hábitat: Esta especie
habita mayoritariamente en la parte de la isla formada por una zona mixta de
coral y vegetales rasos. En el atolón también hay hábitats formados por
manglares (no habitables para esta especie), bosques de casuarina y zonas
con cocoteros.
Mantenimiento: No se
recomienda el mantenimiento en cautividad de esta especie excepto si se
dispone de un recinto de gran tamaño con una caseta adecuada para poder
mantener a estos animales durante los meses más fríos.
Se deberá disponer de un recinto al aire libre de un gran tamaño en una zona
bien soleada. En este recinto se debería plantar algún árbol o gran arbusto
para crear zonas de sombra, y será importante plantas una gran cantidad de
plantas silvestres comestibles, césped, ...
El cercado no tiene que ser muy alto (con unos 60-80 cm es suficiente) pero
tiene que ser muy robusto, pues esta especie tiene una gran fuerza y podría
llegar a destrozarlo. Es imprescindible un pequeño estanque con rampas que
permitan el acceso y de una profundidad de hasta 50 cm aproximadamente para
que las tortugas puedan beber y refrescarse en los días más calurosos.
Durante los meses fríos deberemos albergar estas tortugas en una caseta de
tamaño considerable con lámparas UVA/UVB, lámparas calentadoras, ... para
evitar que hibernen (probablemente no soportarían un frío excesivo).
Alimentación: Esta especie
se alimenta básicamente de hiervas bajas (césped, ...) que crecen con
facilidad en el suelo coralino de las islas. También forma parte de su dieta
el follaje de algunos arbustos que crecen en la zona. Ocasionalmente se
pueden alimentar de restos de animales muertos o de excrementos.
En cautividad deberemos alimentar estos animales con una gran cantidad de
hierba, pasto, heno, ....complementado con algunas hortalizas, hojas de
parra o morera, plantas silvestres (cerraja, jaramago, diente de león, ...).
Su dieta siempre debe ser muy alta en fibra.
Se les puede dar con mucha menos frecuencia algunas frutas con poca fructosa
y pocas proteínas: sandía, manzana, melón, ...
Comportamiento: No se conoce
exactamente cuantos años pueden llegar a vivir estas tortugas, aunque se
cree que pueden llegar a los 150 años (pero algunos autores aseguran que
podrían ser de varios siglos).
Reproducción: Las puestas se
realizan de julio a noviembre.
Según Swingland y Coe, los ejemplares que habitan en Grande-Terre ponen una
media de 5'3 huevos de 81'6 gr. por puesta, los de Malabar 14 huevos de 90
gr. y los de Picard 19'2 huevos de 75 gr.
Cada puesta puede constar de 9 a 25 huevos, que son de un tamaño similar al
de una pelota de tenis (de unos 80 gramos).
La incubación dura de 85 a 150 días, dependiendo de la llegada de las
lluvias.
Las crías nacerán pesando poco más de 30 gr. y crecerán los primeros años a
una velocidad considerable.
Problemática:
Bastantes ejemplares mantenidos en parques y zoos presentan
deformaciones de caparazón causadas por la mala alimentación y las
instalaciones deficientes donde las albergan. Esto también demuestra la gran
resistencia de la especie, ya que aunque tenga déficit de vitaminas puede
seguir viviendo y creciendo.
Los ejemplares que viven en libertad se ven fuertemente amenazados por las
catástrofes naturales (tsunamis, ...), ya que estas islas son de tipo
coralino y están muy pocos metros por sobre el nivel del mar. Por esta razón
es muy importante la cría en cautividad de ejemplares en distintos zoos y
centros de cría.
Legislación: Está incluida en el Apéndice
II
de la CITES.
Bibliografía consultada:
- BONIN,F./DEVAUX,B./DUPRÉ,A. (2006) - Tortugas del mundo.
Lynx Ediciones, Barcelona.
- DAUNER, Enrique (1990) - Las tortugas terrestres y acuáticas. Editorial De
Vecchi, Barcelona.
- GERLACH, Justin (2004) - Giant Tortoises of the Indian Ocean. Edition
Chimaira, Frankfurt.
- VETTER, Holger (2002) - Turtles of the World Vol.1. Africa, Europe and
Western Asia. Edition Chimaira, Frankfurt.
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